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Catador


En un almacén de vinos, el catador había fallecido y el director comercial comenzó a buscar alguien que hiciera el trabajo
Un viejo borracho y sucio se presentó para solicitar la posición
El director se preguntaba como podía deshacerse de él.
Le dieron una copa de vino para que lo tomara. El viejo borracho lo probó y dijo, -Es un Moscatel de tres años, elaborado con uvas cosechadas en la parte norte de la región, madurado en un barril de acero. Es de baja calidad pero aceptable.
-Correcto, dijo el jefe. Otra copa por favor.
-Es un cabernet, de 8 años, cosechado en las montañas al sur de la región, madurado en barril de roble americano a ocho grados de temperatura. Le falta aún tres años más para que alcance su más alta calidad.
-Absolutamente correcto. Una tercera copa. -Es un champage elaborado con uvas pinot blanc de alta calidad y exclusivas, dijo calmadamente el borracho.
El director no lo podía creer, le hizo un guiño de ojos a su secretaria para sugerirle algo. Ella salió de la habitación y regresó con una copa de orina.
El "alcohólico" lo probó.
-Es una rubia de 26 años de edad, con tres meses de embarazo y, si no me dan el puesto, digo quién es el padre.

Un amigo argentino


Un amigo normal es alguien que nunca te pide comida…
Un amigo argentino es la razón por la que organizás una comida.

Un amigo normal te pregunta ¿cómo estás?…
Un amigo argentino cuando te ve, te dice: “Hijo de puta, ¿cómo andás?”, te abraza y te besa.

Un amigo normal puede que nunca te haya visto llorar…
Un amigo argentino ha llorado con vos, por cualquier cosa.

Un amigo normal te manda flores y una tarjeta cuando estás internado en el hospital.
Un amigo argentino te va a ver y se queda dormido en una silla, a tu lado.

Un amigo normal te pide algo prestado y te lo devuelve a los dos días…
Un amigo argentino te pide algo prestado y a la semana se olvida que no es suyo. Ni te lo devuelve ni se lo reclamás nunca.

Un amigo normal te ofrece el sofá para que duermas.
Un amigo argentino te brinda su cama, se acuesta en el suelo… y no te deja dormir en toooooda la noche conversando con vos.

Un amigo normal sabe unas cuantas cosas acerca de vos…
Un amigo argentino podría escribir un libro con las cosas que le has contado, pero no anda bocinando nada.

Un amigo normal te lleva remedios cuando estás resfriado.
Un amigo argentino te hace una sopa de pollo y los remedios que le enseñó su abuela.

Un amigo normal golpea la puerta para que le abras…
Un amigo argentino abre la puerta, entra solo y después te dice: “¡Llegué!”

Un amigo normal te pide que le hagas un café.
Un amigo argentino pasa a la cocina, usa la cafetera y hasta le pide azúcar a una vecina si vos no tenés.

Un amigo normal te invita a comer una semana antes y pide que le confirmes si vas a ir.
Un amigo argentino te llama en cualquier momento y te dice: “en cinco minutos tiro la carne a la parrilla, traéte un vino…”

Un amigo normal, si vas a verlo a su oficina, te presenta como “el Señor Fulano…”
Un amigo argentino llama al compañero de oficina y le dice: “Máquina, este fiera es mi hermano”.

Si tenés un resbalón en la vida, un amigo normal dice: “no te llamé por un tiempo, para no molestar…”
Un amigo argentino te llama a cada rato: “Boludo, lo que necesités, avisá…”

Un amigo normal puede serlo por un tiempo…
Un amigo argentino es para toda la vida.

Un amigo normal ignoraría este post…
Un amigo argentino se lo pasará a todos sus amigos pues se siente orgulloso de ser AMIGO ARGENTINO…

La Cervecita


Una pareja que tan solo llevaba dos semanas de casados sostiene el siguiente dialogo, porque el marido, aunque se sentía feliz, ya andaba con ganas de irse de parranda, así que le dice a su mujer:
-- Mi vida, horita vengo'.
-- Adónde vas, cariño?' (Expresión de recién casados).
-- Al bar. mi cielito, a tomarme una cervecita'.
La mujer se lleva la mano a la cintura y le dice:
-- Quiere cervecita, mi amorcito? 'Y en eso abre la puerta de la nevera y le enseña 25 marcas de cerveza de 12 países diferentes: mexicanas, alemanas, holandesas, japonesas, etc.
El marido no sabe que hacer y se le ocurre decirle:
--! Ay, mi gorda divina, pero en el bar., tu sabes, la jarra helada...!' No terminaba de decir esto, cuando la esposa interrumpe diciéndole:
-- Quiere jarra congelada mi amorcito?'
Saca del congelador una jarra helada, congelada, blanca, tan blanca que hasta temblaba de frió. El marido sorprendido dice:
--'Si bebita mía, pero en el bar. sirven unos Pasabocas riquísimos, vuelvo enseguida, Si?'
--Quiere s pasa boquitas, mi amorcito?'
Abre el horno y la nevera y saca varios platos de diferentes pasabocas: empanadas, papas fritas, tacos, cacahuates, palomitas, quesos,carnes frías, etc.
-- Pero caramelito, en el bar., tu sabes, las Maldiciones, las palabrotas y todo aquello...'
--Quiere palabrotas, mi amorcito? Entonces: ¡Te tomas la puta cerveza, en esa jarra de mierda y te comes esos malparidos pasabocas, pero de aquí no sales hijueputa!!!!!!

Desaprobados


Una analogía interesante:

"Un profesor suspende a la totalidad de la clase"

En una universidad americana, un profesor de economía decía que nunca había suspendido a un solo alumno, hasta que una vez suspendió a toda la clase.

Esa clase en particular, había insistido en que el socialismo realmente funcionaba: con un gobierno asistencial intermediando en la riqueza, nadie sería pobre y nadie sería rico, todo sería igual y justo.
Entonces, el profesor les dijo:

- "Ok, vamos a hacer un experimento socialista en esta clase. 
En vez de dinero, usaremos sus notas, las que obtengan de las pruebas. 
Todas las notas serán concedidas con base a la media de la clase y por tanto serán "justas". 
Todos recibirán las mismas notas, lo que en teoría, significa que nadie será suspendido, así como también que nadie recibirá un 10".

Tras la primera prueba, el profesor calculó la media y todos recibieron un "7".

De esta forma, quienes estudiaron con dedicación quedaron indignados; pero los alumnos que no se esforzaron, quedaron muy felices con el resultado.

Tras la aplicación de la segunda prueba, los estudiantes flojos estudiaron mucho menos (ellos esperaban sacar notas buenas de cualquier forma); y los que al inicio habían estudiado mucho, decidieron que ellos también aprovecharían el tratamiento propuesto para sus notas.

Como resultado, la media de la segunda prueba fue de "4".

Por supuesto, a nadie le gustó...

Después de la tercera prueba, la media general fue de "1".

Si bien, las notas no volvieron a niveles más altos, surgieron los desacuerdos entre los estudiantes y la búsqueda de culpables llevó a malas palabras, que pasaron a ser parte de la atmósfera de la sala de aquella clase.

La búsqueda de "justicia" entre los estudiantes, había sido la causa principal de las quejas, mientras que el odio y el sentido de injusticia se convirtieron en parte común de ese grupo.

Al final de todo, nadie quería estudiar más para beneficiar al resto de los estudiantes del curso....

Por tanto, todos los alumnos repetirían aquella materia...

Para su gran sorpresa, el profesor explicó:

- "El experimento socialista fracasó, porque cuando la recompensa es grande, el esfuerzo por el éxito individual es grande; pero, cuando el gobierno quita todas las recompensas, tomando los logros de otros para darlos a los que no se esforzaron por ellos, entonces nadie más va querer hacer su mejor esfuerzo.

1. No se puede llevar al más pobre a la prosperidad, quitando la prosperidad del más rico.

2. Para cada uno que recibe sin haber tenido que trabajar, hay una persona trabajando sin recibir.

3. El gobierno no consigue dar nada a nadie, sin que para ello tenga que quitar algo a otra persona.

4. Al contrario de lo que predica el socialismo, es imposible multiplicar la riqueza intentando dividirla.

5. Cuando la mitad de la población entiende la idea de que no necesita trabajar, entonces la otra mitad entiende que no vale la pena trabajar para sustentar a la primera mitad. En ese momento llegamos al comienzo del fin de una nación.

- Sir Winston Churchill

Colabora Raúl Blanda

El viejito de la pensión


Era una fria y neblinosa madrugada de 1951. El pobre viejito se había gastado todo el poco dinero que le quedaba, en remedios (cuando no, en este país) y era el único habitante que quedaba en esa destartalada pensión de (muy) mala muerte ubicada en la calle 9 de Julio y Paraguay. Justo en medio de esa intersección estaba el miserable establecimiento, ya que la 9 de Julio era todavía de una sola mano, una simple calle orientada hacia Constitución. Le habían avisado que la iban a demoler, que se fuera, pero....adónde iba a ir? Débil, enfermo, sin dinero, la familia hacía rato lo había abandonado y los amigos se habían ido muriendo también. Su ya desgastada colcha, su fiel compañera durante las largas noches de Invierno pasadas en casi todas las plazas y húmedos baldíos de la Ciudad, estaba firme junto a él, al igual que el atadito de diarios que usaba como almohada quien sabe desde cuanto tiempo atrás (Meses? Años?). No hacia falta más.

Y era así: la terrible maquinaria del futuro, las temibles topadoras del todopoderoso e incorruptible Intendente Juan Debenedetti que preanunciaban el Progreso (continuando la obra comenzada en 1936 por el Int. Juan de Vedia y Mitre), se encontraban a solo 20 metros de la pensión, una casucha tan simple de aplastar, como si fuera una hormiga.

Al operario se le ocurre milagrosamente chequear el interior y vé que estaba acostado el pobre viejo tiritando de frio, tapado con una vieja colcha. Se acerca y le pide que salga porque lo van a tirar todo abajo. El viejo se niega. El operario le dice que lo van a reubicar. El viejo se niega. El operario le pide el nombre y el viejo, de mala gana (o entregado a su suerte), se lo dá. 
El operario, corriendo, le avisa a su capataz. El capataz, corriendo, entra a las oficinas del Intendente y le dice que hay todavía un viejo enfermo, que no se puede avanzar con el ensanche y apertura de la 9 de Julio. Debenedetti, conocido por sus malos modales y sus muy pocas pulgas, le dice a su capataz: "me agarrás a seis morochos y no volvés hasta que al viejo de mierda lo sacás de ahí, a patadas en el culo si es necesario, pero me lo sacás y tirás todo ya, sino andáte derechito a tu casa".

El capataz, temblando, se acerca al Intendente y le susurra al oído: "Me dijo que se llama Elpidio Gonzalez". Por primera vez en su vida Debenedetti se puso blanco como una hoja de papel, sus manos temblaban y sus labios también lo hicieron aunque con una menor intensidad. Cuando al fin pudo emitir sonido, con sus ojos desbordando lágrimas, ordenó: "Terminen de aplastar todo lo demás, hasta el fondo. Perforen,corten, quiebren y desmonten todo lo necesario. Pero a esa pensión le pasan por los costados, ni se les ocurra tocarla y mucho menos molestar al Señor Gonzalez, salvo que quieran que los cague a patadas". Debenedetti se dió perfecta cuenta que esa pensión era intocable para él o para cualquiera, por más que los hubiera amenazado con el despido: es que el "Bienamado" estaba allí.

Hoy en épocas de Bodous calcográficos o D'Elias con honestas jubilaciones docentes de $78.000, les cuento que cuando uno llega por el camino del fondo del Cementerio de la Recoleta y se encuentra con el Monumento a los Caídos en la Revolución del '90 (o Panteón Radical) y observa la placa del frente, puede ver ilustres nombres de quienes se encuentran allí (Leandro Além, Hipólito Yrigoyen, Arturo Humberto Illia). Y mezcladito entre estos tres uno lée "Elpidio Gonzalez", es raro, porque "no suena", quién fué? Porqué está mezclado ahí con esos próceres del radicalismo? Bueno, es mi único político preferido (en un ratito el de Uds.) si, pero....quién fué?

Elpidio Gonzalez fué, entre otros cargos ejecutivos, Vicepresidente de la Nación Argentina, durante el gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear. Está catalogado como uno de los sólo tres o cuatro mas importantes que tuvo nuestro País. Abogado brillante, dos veces diputado, una por la Capital y otra por Córdoba, Ministro del Interior, Ministro de Guerra (Defensa), Jefe de Policía y, como dijimos Vicepresidente.

Lo primero que hizo cuando asumió la vicepresidencia fué renunciar a todos sus sueldos del Estado, consideraba que si el Pueblo lo había puesto en esa responsabilidad era incorrecto percibir honorarios, bastaba con el honor de haber sido electo. Mas aún, consideraba que el trabajo en el Estado era una carga pública, que un trabajo bien hecho en ese ámbito otorgaba prestigio, y que eso era suficiente pago por los servicios a la Nación. Desde su punto moral y ético consideraba que la Nación lo había formado como hombre y como profesional en forma gratuita y que esta era forma de devolver algo de todo lo que recibió.

Su horario de trabajo "formal" (en la realidad era de 24 hs) era de 7 a 18hs, por eso extrañó el pedido que le hiciera a Marcelo de que lo eximiera de las ultimas dos horas de trabajo ministerial, para asi poder salir a las 16hs. Vagancia? Avivada? Un pequeño acto de corrupción? No, nada de eso. Al mes, uno de los ministros de Alvear le cuenta al Presidente que mientras caminaba hacia el Palacio de Tribunales para ver el estado de las obras, se cruza en Plaza Lavalle con Elpidio......que estaba sentado en un banquito vendiendo Anillinas Colibrí y pomada para los zapatos!!! Como este ministro no pudo creer lo que vió, pasó dos dias seguidos más, y ahí seguía estando Don Elpidio vendiendo sus productos, que a las 18 hs guardaba en un maletin y los iba vendiendo puerta por puerta hasta llegar a su domicilio!!!

El Vicepresidente de la Nación Argentina vendía anilinas y pomadas porque consideraba un deshonor cobrar sueldos del erario público! Y fué asi como mantuvo a su familia, con esos ingresos.

Elpidio Gonzalez se retira de la política casi apenas finaliza el mandato de Alvear, consideraba que no podia ocupar cargos con el Presidente Yrigoyen porque como "El Peludo Yrigoyen" era su amigo, la "Honra de un funcionario de la Nación debe estar por encima de las eventuales sospechas de amistad con sus superiores".

En el '46 un Diputado lo encuentra (ya muy demacrado y con una larga barba blanca producto de la escasez de acero debido a la 2da Guerra Mundial - no había maquinitas Guillette-) vendiendo sus anilinas y pomadas en la puerta del subte. El diputado, con los ojos empañados de lágrimas, se dirije a su bancada, presentan el proyecto de jubilación y apenas se aprueba, se determina que el primer beneficiario sería Don Elpidio Gonzalez. Un grupo de catorce funcionarios muy contentos y emocionados van a buscar a Elpidio para informarle la buena noticia. Una vez que lo hacen......Elpidio se levantó furioso y los persiguió desde Tribunales hasta la puerta del Congreso blandiendo su bastón al aire al grito de "Degenerados, corruptos, babiecas!! Mientras yo tenga dos manos para trabajar el Estado no tiene porqué mantenerme a mi, habiendo tanta necesidad en el País". Y estuvo tres horas mas golpeando con su bastón, furioso, la puerta de la Cámara de Diputados, retando a duelo a todos los que habian votado que le otorgaran la jubilación a él.

El Pueblo lo amó, pero nunca más quiso presentarse a ningún cargo público. Interpretaba que la ciudadanía no debía incubar ninguna sospecha en las personas que son honradas con el mandato de servicio y la responsabilidad que otorga el voto.

Como les dije un poco mas arriba, amig@s, hubo un vicepresidente argentino llamado Amado Boudou y hubo otro vicepresidente argentino llamado Elpidio Gonzalez, a quién el Pueblo todo (sin banderias politicas), había bautizado "Bienamado". Ustedes dirán cuál es su preferido. Yo ya tomé mi elección.

Por el lado equivocado


La Madre Superiora se despierta y piensa:

- ¡Qué noche más hermosa he pasado!

Hoy no voy a maltratar a las pobres monjitas, más bien las voy a tratar bien.

Se levanta y comienza a recorrer las celdas:

- Buen día Sor Josefa, la veo muy bien esta mañana y también el sweater que está tejiendo

- "Gracias, Madre, usted también se ve muy bien, pero parece que se ha bajado por el lado equivocado de la cama".

No le gustó ni un poquito, el comentario final, pero sin embargo continuó en la siguiente celda y repitió:

- Buen día Sor María, qué bien se le ve hoy, y qué bonito está quedando ese bordado.

- "Gracias, Madre, usted también se ve bien, pero parece que se ha bajado por el lado equivocado de la cama".

La Superiora se mordió los labios, pero siguió su recorrido. Todas las monjitas le respondían lo mismo.

Así que cuando llegó a la quinta monja ya estaba que enfurecida… y la saludó con los dientes apretados:

- Buen día Sor Leonor, séame sincera... ¿Me veo como si me hubiera bajado por el lado equivocado de la cama?

- "Si, Madre..."

- ¿Y qué le hace pensar eso?

- "¡Es que lleva puestas las sandalias del padre Emilio!".

Mentir diciendo la verdad



Se puede mentir diciendo la verdad

En un pueblo de cualquier parte, un cantinero fue arrestado por adulterar las hamburguesas que ofrecía en su bar.

Frente al tribunal se le lee la acusación.

- Está usted acusado de haber mezclado carne de burro en las hamburguesas de ave que sirve en su restaurante.

- Si señor Juez. De la forma autorizada por el Código

Le preguntaron entonces en qué proporción lo hacía.

Bajo juramento, el reo respondió:

- Al cincuenta por ciento, Señoría.

Eso era perfectamente legal.

Después de la absolución un amigo le preguntó qué significaba exactamente lo del “cincuenta por ciento”

- Un burro por cada gallina, dijo


Versión libre de un relato de Idries Shah

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